jueves, 26 de febrero de 2009

Queso Fresco Artesano Hecho Por Mí.


Es que el otro día se me metió en la cabeza hacer cuajadas… y llevé a mi jefa, a la prof. Vicky.


Es que tenía en la casa… bueno la leche no se consigue sola, bueno fue a comprar mi mommy y ella se le ocurrió hacer y estaba haciendo, pero conste las que les lleve el 70% estaba hecho por mi.

La cosa es que no me quería tomar la molestia de tener que explicar que es una cuajada, así que pensé en inventarme ese nombre tan raro, pero que me evitaba toda la explicación de un proceso que posiblemente me costaría mas explicarlo que ellos entenderlo… o quien sabe la verdad.

Pero conste, he? Es que no lo hice por ser cepilla…
Aunque mi compañeros de la UNAN-Mng muchas veces me lo dijeron así…
(y bien saben que nunca les pedí algo a cambio, al contrario)
Es algo que me nace del corazoncito… no recuerdo el haberlo hecho alguna vez para obtener algo a cambio …siempre lo hago o solo lo hago por que las personas me caen bien o por que es una forma mas de agradecer como son conmigo…

Pues no se si es algún tipo de conexión por lo que soy Chontaleña o algo así, porque es un tema algo raro, bueno de hecho no es el tema el raro… siempre me inhibía en llevar a personas nuevas porque pensaba que me iban a decir que porque era de Chontales. Y es que en Managua me molestaban con que tenía alguna hacienda… que tenía mucho ganado y que los ríos eran de leche y las piedras de cuajada, ya saben.
Pues no, cuando pequeña tenía mi dad una finca, y la recuerdo con un corral al lado de la casa que tenía un corredor pequeño, y colindaba a la cocina (de leña, donde había el cántaro donde siempre el agua estaba helada, y sabía a tierra por que era de pozo) que quedaba todo en una loma, al frente 2 ó 3 árboles enormes donde siempre habían hamacas, al fondo un río, una pareja de Chompipes que siempre perseguían a Jona (mi hermanito menor), mi papá con un machete, muchos vaso con pinol y azúcar muy de mañana en el corral, Jonita y yo quebrando coyoles con piedras en la parte de atrás de la casa, un caballo vallo, un burro que siempre nos perseguía cuando los íbamos (no sé porque, ya que no era nuestro) y me daba miedo, una torre de energía a un costado, una subidas no tan inclinadas y garzas a la orilla del camino, Jona y yo cayéndonos del caballo vallo, la casita de la finca desde la carretera.

La verdad es que no recuerdo mucho, aunque si me gustaba ir, pasa que éramos muy niños, alguien nos tendría que cuidar y todos iban a trabajar. Mi papi y mi hermano decían a mi mommy que eso no era cosa de cipotes, porque ella siempre insistía en que nos llevaran… así que mi vida de finquera no fue muy larga y pues la recuerdo muy poco, pero lo que recuerdo es Tuani, y siempre que podía aceptar una invitación a una finca pues no la pensaba y si podía me iba.

Bueno regresando al tema, pues si que nunca me ha llamado la atención eso de los queso, crema, cuajadas… aunque si la leche me gusta mucho.
Así que no es nato que les haya llevado eso, es algo que mi mom empezó a hacer, que me gustó el hecho de comerlas aquí, y tratar de dejar un detalles para las personas que me caen bien, solo eso… sin ninguna otra intención secundaría.

Tal vez no soy una buena Chontaleña, posiblemente es que nunca lo he sido, no vestí, no actué, y probablemente no pensé, nunca como una típica Chontaleña.
Amo Chontales y Chontales es Bello. Siempre me gustó el hecho de haber nacido, crecido, educado, en un pueblo, y cualquiera de mis aventuras, y pues ok… me gusta Chontales un montón y me gusta Muhán, pero Chontaleña a como debe ser no me he sentido nunca. Me sentiría incomoda con camisa prensada a los jeans con faja y botas, y peor con un sombrero.

Odiaba llevar queso a la cuidad, pero mi mom fue la que me acostumbró al principio y después yo era quien los pedía. Es bonito tener ciertos detalles con la gente que uno se lleva bien. Así que ese es mi único motivo, y piensen lo que piense no lo dejaré de hacer… por que no tengo ninguna intensión.

lunes, 23 de febrero de 2009

No pudo ser de peor forma

Estoy de cabanga, hay muchas formas de llamarla pero decidí que es el nombre que mejor le queda…

Siento una mezcla de tristeza y rabia, pero en estas circunstancias en las que puedo hacer (o decir en todo caso) mucho y no hago nada me siento ahogada en mi misma, lo único que espero un día es dejar de ser tan tonta.

En momentos así mi primer instinto era escaparme a mi casa, de repente empiezo a extañar el calor de mi cuarto, el silbido de mi padre, las bromas de mis hermanos, el alboroto de los sobrinos, el sonido del río, la brisa de la mañana, a la gente que conozco del pueblo, un gallopinto con crema, a Doña Carmela, un café, o cualquier cosa, imagen, sonido de mi anterior vida. Para ser sincera, lo que suelo extrañar es una falda que me proteja, en realidad el pantalón de mi padre… escaparme de la situación …sólo darme tiempo para asimilar las cosas de alguna forma… para aliviarme el alma.

Tal vez sea algo insignificante para muchos, pero ayer fue un Domingo mas de los que odio. No me queda bien llorar lo sé; sería una mezcla mas de infantilaza que de materialismo pero aun así lo hago …y ya no estoy segura de nada, solo que hago huelga de hambre y de televisión una semana con posibilidades extensibles… mas que huelga es un castigo, por tonta, porque nunca aprendo, por inútil, y por tonta otra vez mas.

A parte de mi toalla de cervecería Victoria, y mis boxers Instintos que tengo casi 5 años de tenerlos era una de las cosas la cual tenía ya casi 4 años de tenerlo… considerando las condiciones + el esfuerzo+ el sacrificio + la ilusión que me costó tenerla les aseguro a quienes esten ya decepcionados de leer esto es mas que niñería, o algún tipo de tontería femenina…

Era uno de los objetos mas queridos por mi, porque aun recuerdo el gran esfuerzo con que lo logré comprar. Comenzaba tercero de universidad eso ya en el 2005…
Fueron tiempos donde era una chavala muy ahorradora, económicamente hablando administré siempre muy bien el dinero, pero nunca supe guardarlo bien, por razones de la vida siempre fuero a caer en otras manos sin mi consentimiento, y una vez tras otra me vi volver empezar desde cero.


Un día decidí a darme el primer gusto, que para mi era muy ambicioso (para ese tiempo y muchos otros mis condiciones no eran nada buenas, tenia una supuesta “independencia” en la cual vivía sola pero dependía económicamente de mi hermana mayor inmediata que me daba C$500,00 -unos $30- mesuales, con los cuales tenía que hacer todo, ir a clase, comer, y eso… (sé que tuve bastante, por que muchos de mis compañeros ni siquiera tuvieron la mitad mensual)). Cada vez que salía el anuncio de TV Offer me quedaba atontada y le decía a todo mundo que era eso lo que quería comprar; tenía miedo llegar a pagar $150, y que no me funcionara a los 2 meses después, pero mi mejor amiga que de vez en cuando tiene contactos por todos lados consiguió un descuento del 15% y dije es ahora o nunca…

Estaba fascinada con ella, le planchaba el pelo a todas mis amigas. Y una amiga se le ocurrio plancharle el pelo a casi todo el internado de la UNAN-Managua, mientras yo trabajaba (supongo que hasta dinero sacó con eso). Siempre estaba en el fondo de mis bolsos por el simple hecho que era lo primero que ponía en el cuando iba a alguna parte de vaga, a clase o de mudanza… y hasta ahora las cosas no han cambiado mucho.

Pues como pasó si era que tanto la quería…? pues se me ocurrió ir a cenar el sábado por la noche y mientras estaba planchandome el pelo pero me dio ganas de hacerme un par de rizos… cuando los tenía hechos le dije a la del piso que si me hacia el favor de regalarme un poco de laca y pues me dijo “que bonito, con mi plancha no puedo hacerme eso tal vez un día me la prestas” y pues yo en gratitud de que me había dado fijador para 3 colochos le dije que si quería se la dejaba (no pude ser mas burra que eso, no crean siempre lo hago y termino con algo así y ya son 23 años y aun no aprendo). La dejé con toda la confianza del mundo, y me fui a cenar.

Pues el domingo ella me vio a eso desde las 2 de la tarde y no me dijo nada… a eso de las 6:30 pm cuando acababa de beber el café, se acerco y me dijo que tenia algo que decirme, yo la verdad no tenía ni idea lo que había pasado; naturalmente espero que a como yo las demás personas cuidan las cosas que no son suyas mas que a las propias. “Es que traté de plancharme el pelo pero no enciende, parece que el conector está malo” me pasaron en ese instantes un montón de cosas por la cabeza, pero bueno me calmé y traté de pensar es tonta y no sabe usarla… me la da, y estoy desenredando el cable y todavía se me ocurre decirle “ vas a usarla ahorita? Para plancharte el pelo yo si querés, antes que te vayas”, ella dijo: “No es que la recitie un montón de veces y tampoco alentó”, y pues ya vi que era seria la cosa… la probé y nada, intenté una y otra cosa, y nada… ella se fue y regresó con un adaptador que dice usa para su secadora… eso no servía, de repente parpadea la luz pero no logra ni siquiera a mantenerse el segundo completo. Se veía un poco reventada al lado del regulador de calor y el on/off. Yo lo único que pregunté mas fue “le sacaste el adaptador?-aunque sabía que no era eso-, La mojaste?” ella dijo “no” . Realmente no creo que se haya mojado, pero que se le calló es lo mas seguro. Ella se fue para su cuarto no dijo nada más. Ni un disculpas, ni si quiera un lo siento, mucho menos un gracias por la intención que tuviste.

Que la verdad aunque me lo hubiese dicho me sentiría igual de mal, y dijera eso para que sirve, pero por andar de babosa y ya son las 4:20 am, y aun sigo pensando en eso.

Señores muchos coincidirán que la cortesía aunque en algunos casos no sirva de nada esta bien …en realidad yo no se para que digo algo si seguramente ganaría más no abriendo la boca para decir tontadas que al final soy la que sale perdiendo.

Yo por mi parte, no tengo idea cuando aprenderé, desde septiembre estoy tratando de regalarle una plancha de esas a mi mejor amiga por su cumple, es la fecha y aun no he podido.

A esta me unía un valor de esfuerzo, de dedicación, e ilusión que nunca volveré a tener… un valor sentimental que seguramente no todos entenderán, esta vez no se trata de plancharme el pelo o no, se trata de algo que me ha acompañado sin falta a todas partes desde hace varios años ya no va a estar.

Lo único que cabe señalar es que la del piso es la que en un episodio anterior se llama Diana (la vez que me llevaron a robar maíz) que inconsciente que somos a veces los seres humanos.

Una cosas más, si alguien por ahí presta algo, por favor tratenlo con cariño que las cosas muchas veces trascienden la barrera de lo puramente material.