viernes, 19 de septiembre de 2008

Hasta Siempre Comandante


Benicio del Toro protagoniza ‘El Argentino’ y ‘Guerrilla’ dirigidas por Steven Soderbergh.

Considerada como un todo, 'Che' es una película situada en la tierra de nadie: por un lado demasiado cara para ser relegada al minoritario circuito del arte y ensayo; por otro, demasiado áspera para apelar a una audiencia masiva, y de ahí la división de dos partes.

‘El Argentino’, fue estrenada acá, el 5 de Septiembre, recuerda el papel de Guevara en la ofensiva guerrillera liberada por Fidel Castro desde 1958 en la selva cubana que puso fin a la dictadura de Fulgencio Batista… (victoria bélica aparentemente imposible).

‘Guerrilla’ en cambio detalla su fracasada tentativa de llevar la revolución a Bolivia. Es más triste, donde se presentan los trágicos errores del Che, tratando de recrear en Bolivia algo que le resultó irreproducible. Las cosas hubieran sido distintas allí si Guevara, en lugar de confiar que iba a enfrentarse sólo al ejercito boliviano, mal entrenado y equipado, hubiera sabido que EE.UU. había enviado al país a la CIA para enfrentar la insurrección.

Buena parte de la película lo muestra vestido de soldado, con un fusil en las manos (lo que me hace recordar “Te doy una canción” de Silvio) donde podemos ver no solo un retrato a partir de escenas en la que el Che interactúa con la gente y expresa sus ideas, no solo acerca de hacer estallar una revolución, sino acerca de cómo se comporta un revolucionario.

El Che como un todo transcurre más como una sucesión de escenas de la vida de un hombre extraordinario donde sus dimensiones van más allá: marxista revolucionario, político, escritor, médico, militar teórico, líder guerrillero y mártir heroico. Lo que la hace una película pesada para quienes no hayan crecido en ese habiente, quienes no sepan los problemas que frecuentemente respiramos en Latinoamérica, quienes desprecian el estudiar por no querer y allá logra ser algo es una lucha día a día para los padres, un privilegio para pocos y la salud un lujo que muchos quisieran conseguir.

La introducción con sus primeros pasos da lugar a enfatizar una dualidad, el hombre versus el intelectual, para hacer entender que no era subnormal como escuché un día de estos (comprendo que es difícil entender cuando lo has tenido todo y nunca has sabido de limitaciones básicas). Era un hombre que podía tener lo que quisiera para su provecho y sin embargo eso nunca fue algo que le interesara (como pasa lo contrario en Nicaragua). Es un icono inspirador del idealismo después de medio siglo, siendo estudiante de medicina viajó a través de América Latina y a causa de la pobreza endémica que presenció, concluyó que las desigualdades económicas de la región eran el resultado intrínseco del capitalismo y el imperialismo y que el único remedio era la revolución. Romántico que luego deja la revolución para continuar, enfermo de asma, la lucha contra la opresión y la tiranía. Un tipo con una impermeable integridad difícil de mantener cuando la vida se empeña en ponerle a prueba constantemente nuestros sistemas de creencias. Su firmeza lo vuelve como a: Augusto C. Sandino, Carlos Fonseca Amador, …, en unos personajes atípico, no tienen dudas, no sufren crisis ideológicas tiene la mirada fija hasta en el último respiro de este instante… son seres completamente extraordinarios que viven con la tensión por que los acontecimientos tratan de forzarlos a abandonar. Por supuesto, ninguno abandona, y por eso muren, en otras palabras verdaderos pilares de la libertad mundial.

Comandante Che Guevara:

“Una inspiración para cada ser humano que ame la libertad”

__Nelson Mandela.


“No sólo un intelectual, sino también el ser humano más completo de nuestra era”

__Jean-Paul Sastre.